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Societas delinquere potest.

Con la entrada en vigor, el 22 de diciembre de 2010, de la LO 5/2010, de reforma del Código Penal en materia de responsabilidad penal de las personas jurídicas, debemos olvidar aquella máxima de los manuales de Derecho, de que la sociedad no podía delinquir.

La nueva ley cambia radicalmente el panorama de la limitación de la responsabilidad de la persona jurídica, vivido hasta ahora, introduciendo su responsabilidad penal.

Nos hallamos así, ante 31 delitos que afectan a las personas jurídicas, y ante nuevos delitos como el acoso laboral, acoso inmobiliario, delitos informáticos, estafa de inversores o corrupción entre particulares, que -sin perjuicio de la responsabilidad penal de la persona física que cometa el delito-, conllevan, la responsabilidad penal de la persona jurídica, además de la responsabilidad civil directa y solidaria o subsidiaria, según se determine o no, su responsabilidad penal.

La modificación afecta a cualquier tipo de persona jurídica: corporaciones -sociedades anónimas, de responsabilidad limitada, cooperativas, etc - Asociaciones y Fundaciones.

Dos supuestos de responsabilidad penal

Existen dos supuestos de responsabilidad penal de la persona jurídica:

1.- Delitos de primer nivel:

Delitos cometidos por los representantes legales, administradores de hecho o de derecho, en nombre o por cuenta y en provecho de persona jurídica.

2.- Delitos de segundo nivel:

Delitos cometidos por subordinados, en nombre o por cuenta y en provecho de persona jurídica.

Las penas previstas, van desde multa, a disolución, suspensión de la actividad empresarial, clausura de locales, prohibición definitiva o temporal, inhabilitación para obtener subvenciones o ayudas públicas e intervención judicial. Vemos así, que la responsabilidad penal puede llevar al fin de la actividad empresarial.

Nuevo modelo de responsabilidad de la persona jurídica.

Nos hallamos pues, ante un nuevo modelo de la responsabilidad de la persona jurídica, como:

  1. Garante de protección (medio ambiente, seguridad en el trabajo, productos, blanqueo de capitales…).
  2. Garante de supervisión (responsabilidad por déficit de organización y déficit de cultura empresarial orientada a prevención de riesgos para que sus empleados no cometan ningún delito).

Programa de prevención de riesgos penales

El CP establece como atenuante de la responsabilidad penal, el hecho de que la persona jurídica tenga un sistema de prevención de riesgos en materia penal (que deberá verse como se desarrolla la doctrina, puesto que la jurisprudencia comparada lo interpreta como eximente de la responsabilidad penal).

Ante este nuevo escenario, es necesario implantar en cualquier persona jurídica, de cualquier tamaño, un Programa de Prevención de Riesgos Penales, integrando la gestión de riesgos penales de la forma más amplia en el gobierno corporativo, con sistemas de control y gestión efectivos, que permitan conocer, priorizar, valorar, gestionar y evaluar adecuadamente el riesgo, ya que de ello dependerá, no sólo mitigar una posible responsabilidad penal, sino el crecimiento, la rentabilidad, la sostenibilidad y la reputación corporativa de la persona jurídica.

Los 5 pasos del programa de prevención de riesgos penales

  1. DIAGNOSTICO: analizar dónde estamos en materia de prevención de riesgos penales, identificar los riesgos en las personas, procesos y productos.
  2. PLAN DE ACCION: qué acciones vamos a llevar a cabo, identificar personas claves, roles y responsabilidades.
  3. IMPLEMENTACION: implantar las distintas acciones acordadas.
  4. EVALUACION: medir el proceso, y detectar puntos a mejorar.
  5. COMUNICAR: comunicación y transparencia a nivel interno y externo.

5 factores de éxito

  1. Procesos y decisiones guiados por la ética.
  2. Compromiso e involucración de toda la organización.
  3. Implicación de los Stakeholders (grupos que pueden influir o pueden verse afectados por la actividad de la organización), para conocer cuáles son sus expectativas y aumentar la legitimidad de la organización.
  4. Risk owners, nombrar a las personas responsables de medir, seguir, controlar y comunicar.
  5. Proceso contínuo. Se trata de un proceso que no termina. Una vez hemos comunicado, debemos empezar nuevamente, con humildad a analizar dónde nos hallamos.

Cuidemos el Medio Ambiente.

Este documento ha sido entregado en formato electrónico a fin de evitar su impresión en papel. Por favor, antes de imprimir, piense bien si es estrictamente necesario.

Mireia Ferré

Abogado

Barcelona, a 29 de Diciembre de 2010.

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